Departamentalización del Departamento de Química Biológica
Aceptando el riesgo de ser redundante, el del título, considero es el resumen más adecuado de mi propuesta de gestión para un nuevo período como director del Departamento de Química Biológica. En una era de interdisciplinariedad en las ciencias, nuestro Departamento presenta enormes ventajas, con respecto a otros, para cumplir un papel de nexo entre diversas áreas de las ciencias de la vida. Somos por definición, y debemos aceptarlo, un departamento de interfase entre químicos y biólogos, y que dada la naturaleza de sus trabajos puede incorporar físicos, matemáticos y computadores. Una unidad con grupos de investigación en áreas tan diversas como bioquímica, microbiología, biología molecular, virología, inmunología, química fisiológica y toxicología debe tener la sabiduría de integrarse, sin improductivas divisiones, con el objetivo de formar los mejores recursos humanos de grado y postgrado y realizar aportes científicos a nuestra sociedad. Basta con observar la mayoría de los artículos de las revistas científicas más importantes, en los que la autoría es compartida por grupos de investigación pertenecientes a áreas de las más diversas, para comprobar que no hay futuro posible si no es en la interrelación con otras disciplinas.
Si esto es cierto y comprobable en la investigación científica, nuestra docencia debe estar orientada hacia el mismo objetivo. Debemos hacer todos los esfuerzos posibles para que los recursos humanos que formemos, ya sea de grado y postgrado, aprendan desde sus mismos comienzos que los sistemas biológicos son una unidad y que nuestras materias lo tratan de ese modo, y que sólo presentan distintas formas de abordarlo.
Somos una unidad académica de docencia e investigación. Nuestro deber es formar recursos humanos para que se desempeñen adecuadamente en cualquier actividad relacionada con nuestro campo de acción. Así mismo, es nuestro deber estimular a que parte de estos recursos humanos alimenten el sistema científico y capacitarlos convenientemente. Y es nuestro deber, también, formarlos como docentes, para que adquieran la capacidad de docentes-investigadores y así completar el círculo que asegurará su trascendencia en el tiempo. Esta doble formación debe ser, en mi opinión, en el mismo sentido: amplia, abierta, interdisciplinaria. Dar las herramientas para desempeñarse en la investigación y la docencia con autonomía y criterio, no sólo para que reproduzcan nuestros pasos.
Descreo absolutamente del “experto” en la docencia que sólo dicta clases en aquello en lo que trabaja. No sólo porque es imposible lograrlo en todos los cursos y temáticas que imparte el Departamento, sino porque termina repitiendo, quizás involuntariamente, los mismos conceptos año tras año. Creo en el docente que se forma en diversas áreas, que abarca temas distintos. Que, al igual que en su tarea científica, siente deseos de incursionar en otros campos del conocimiento. Estimular esta actitud y tratar de minimizar el comprensible deseo de estabilidad en lo ya conocido, es lo que interpreto como formación de nuestros docentes, tarea, repito, indelegable de la dirección departamental.
En 2005 el Departamento presentaba una estructura organizada en cuatro áreas, división que rigió durante casi 40 años. El desarrollo de los grupos de investigación, el dictado de las materias, los concursos, la utilización de espacios físicos, toda actividad se ha visto limitada, y en mi opinión a veces obstaculizada, por la rigidez de esta división. Es muy probable que esta estructura haya sido ventajosa en algún momento, pero es lícito, casi obligatorio, cuestionarnos si esta organización del Departamento sigue siendo la más adecuada para el presente y puede afrontar con posibilidades de éxito el futuro. Personalmente, estuve y estoy cada vez más convencido que no. Que este modelo promueve el estancamiento y que va a contramano del desarrollo académico y científico.
Por lo tanto, repito, debemos “departamentalizar” el Departamento. He recibido críticas respecto a una supuesta intención de destruir áreas del Departamento. Si esto se refiere a actuar contra determinados grupos de investigación o materias, lo niego categóricamente. Pero si se refiere a poner los intereses del conjunto del departamento por encima de las áreas, entonces sí, es mi intención explícita. Las áreas deben ser simples divisiones que faciliten la administración de la unidad, pero nunca organizaciones supradepartamentales cuyos intereses estén por encima de los del conjunto.
A continuación presento un resumen de las propuestas concretas para el período de designación.
Aspectos docentes
Rotación de docentes en distintas materias, dentro de un marco razonable acorde con su formación, con el objetivo de que puedan desempeñarse en al menos tres materias de grado. Se tendrán en cuenta períodos previos de formación del docente.
Objetivos
Optimización de los recursos docentes del departamento que, es preciso decirlo, no son menores: 1 profesor cada 20 alumnos y 1 docente auxiliar cada 6-7 alumnos.
Asegurar el dictado de las materias de grado del Departamento con número y calidad de docentes adecuados
Ampliar la formación de los docentes como profesionales
Reformulación de las áreas docentes para adecuarlas a la realidad del Departamento
-
Concursos docentes dirigidos a áreas específicas de acuerdo a la necesidad según nueva definición de áreas y la continuación, según necesidad, de llamados departamentales.
-
Creación y consolidación de nuevas materias de grado y postgrado en áreas estratégicas del Departamento como Biología Molecular, Química Farmacológica, Química Biológica Estructural, Química Biológica Analítica, Microbiología Industrial,
Biotecnología, Bioinformática.
-
Adecuación de un laboratorio de TP para cursos de postgrado además del aumento en el número de los actuales. Por supuesto esto depende de las autoridades de la Facultad. Hay gestiones avanzadas al respecto pero el futuro, para tenerlo claro y ante la falta de espacio generalizada en la Facultad, consistiría en laboratorios compartidos entre Departamentos.
Aspectos científicos
-
Relevamiento de las áreas científicas de vacancia y aquellas que el Departamento desea reforzar y consolidar. En mi opinión, se debe reforzar áreas específicas como Química Biológica Analítica y Estructural, Inmunología, Toxicología, Microbiología Industrial, Biotecnología, Biología Molecular, entre otras.
-
Una vez definidas estas áreas, organizar concursos para la incorporación de jefes de grupo de investigación para cubrirlas.
-
Promoción de jóvenes investigadores del Departamento para formar sus propios grupos en líneas que difieran de la de sus directores.
-
Creación de un Comité Científico Asesor del Departamento. Muchas instituciones académicas poseen comités de este tipo. Formado por investigadores externos de reconocida trayectoria y los profesores consultos de nuestro Departamento podrá acercarnos una mirada, algo más distante de nuestros problemas cotidianos, enfocada hacia el mediano y largo plazo y asesorarnos en políticas académicas y científicas.
-
Evaluación de las actividades científicas del Departamento. Encarar una evaluación externa del Departamento como unidad de investigación con el objeto de definir capacidades y debilidades y poder encarar el afianzamiento y superación de las mismas.
-
Evaluación periódica de los grupos de investigación del Departamento. Si bien ya impuesta por la UBA, desde hace tiempo no se ha implementado. Estas evaluaciones no sólo permitirán asignar los recursos del Departamento en base a las necesidades y méritos de los grupos, sino que fundamentalmente servirá de estímulo para la autosuperación de los investigadores.
-
Reestructuración de los espacios del Departamento. Estos recursos deben ser adjudicados teniendo en cuenta tres premisas básicas: el objetivo de optimizar y compartir los espacios, el sentido de consignación del espacio y no de pertenencia y la distribución en base a méritos y necesidades.
-
Reequipamiento del Departamento. Este punto lo considero de vital importancia para que muchas de las propuestas anteriores tengan éxito. Debemos encarar estrategias comunes para el reequipamiento que necesita en forma urgente el Departamento: los aportes del FONDEP, pedidos de subsidios coordinados con ese fin, búsqueda de apoyos institucionales y privados, etc.
Aspectos varios
Estimular y apoyar todas las iniciativas y actividades que tiendan a la interacción de diferentes grupos del Departamento como los seminarios departamentales, la revista electrónica, cursos interdisciplinarios, cursos de mejoramiento docente.
-
Es importante la participación de los miembros del Departamento en la gestión ejecutiva a través de sus representantes en el CODEP y comunicación de dichas actividades a todos los claustros. Por lo tanto, tal como en el período que finaliza, el papel del CODEP es considerado central en la discusión y toma de decisiones, con convocatorias semanales y tratamiento de todo tipo de temas. La difusión previa de los temas a tratar y la publicación de las actas de reuniones.
-
Convocatoria a reuniones trimestrales interclaustros para la discusión de proyectos y propuestas.
-
Consolidación del Fondo Departamental. Es una obviedad que el funcionamiento del Departamento requiere fondos para tareas de investigación que no están disponibles a nivel de la Facultad, por lo que el aporte de los grupos de investigación del mismo es fundamental. Estos aportes deben tener carácter solidario, más aporta el que más recibe, y obligatorio aunque más no sea por responsabilidad individual. No quiero ocultar que propongo como meta el aporte sobre todos los subsidios recibidos.
-
Propugnar ante las autoridades de la Facultad por una reforma del reglamento para el nombramiento de docentes auxiliares, proponiendo se formen comisiones que estudien la reforma en todos los departamentos. Desde mi punto de vista se encuentra desactualizado con formas de evaluación alejadas de la realidad, que esconde injusticias y que muchas veces no recompensa al que más esfuerzo realiza.
-
Solicitud de concursos para la recategorización del personal no docente. Como trabajadores del Departamento que desempeñan tareas de apoyo a la docencia y a la investigación considero necesario estimular la participación de ellos en la elección de autoridades y en distintos aspectos en los cuales estén involucrados. Esta actitud aumenta la fuerza del vínculo entre el trabajador y su lugar de trabajo mejorando su desempeño y la autoestima del mismo.
Más allá de las propuestas, quisiera expresar que es con mucho orgullo que he aceptado la postulación para un nuevo período como Director del Departamento. Y, cualquiera sea el resultado, con mucho optimismo. Luego de dos años de gestión, considero que ambos están plenamente justificados. Ningún otro docente se ha postulado para el cargo, lo que lamento, ya que sólo en la pluralidad y el disenso es posible alcanzar lo mejor para la comunidad. De todos modos, para el desacuerdo, queda el recurso del voto en blanco el que interpretaré en tal sentido.
Por último, un llamado a todos los miembros del Departamento. Debemos convencernos que el valor de nuestro Departamento no es más que el valor de los que lo integramos. Podemos permanecer indiferentes y ajenos a su destino, pero en definitiva, mientras permanezcamos en él somos, ante la mirada exterior, el reflejo del mismo. Es por eso que, ya sea por altruismo o conveniencia o por ambos solicito, en el caso que sea elegido para un nuevo período como Director, el compromiso y la participación de todos sus integrantes profesores, investigadores, docentes auxiliares, becarios y no docentes. Dar lo mejor de nosotros en el campo que nos toca actuar para devolver, en formación de profesionales y avance del conocimiento, el esfuerzo de la sociedad que mantiene la Universidad y tratando de cerrar cada vez más la brecha con la mayoría que no recibe sus beneficios. |